lunes, 11 de octubre de 2010

cAsUaLidAdes...

Un día con mucha flojera…
hola pandillerillos de la vía láctea, el dia de hoy este frustrado amargado de la vida, decide escribir este pequeño post, dedicado a la weba…para nuestros amigos que no sepan que chingados es la weba, se los diré… la weba es pariente de la flojera, algo así como el primo extraño que nadie quiere o la prima empalagosa que el simple hecho de verla te causa vomito y nauseas, pero te ahorras energía física y no la pelas.
Bueno, al grano… ¿esto a que viene? ¿Qué fin tiene publicar un post sobre la flojera? ¿En donde están los artículos elevados y espiritualizados que tanto le gustan a la gente que visita este espacio? pues verán…. Todo tiene su razón de ser.
Tal vez y suene el comentario de la persona más ganapán y mediocre del mundo pero pues no lo es. ¿Cuántas veces sentados y/o perdiendo el tiempo no hemos topado con casualidades que nos cambian la vida por completo? Si son 2 o 3… supongo que su vida está en sumo peligro…
en mi caso sucede todo el tiempo, historias que vienen a formar parte de la propia, que supongo muchos tenemos sucesos similares.
Pastores de galaxias que llegan desde confines in imaginados, sonrisas a la vuelta de la esquina, lagrimas ajenas que se convierten en anécdotas propias, cada historia que llega a nuestras vidas es como un abrir y cerrar de ojos que nos puede mostrar o lo mismo, o algo nuevo.
No hay forma de imaginar los sin fines de mundos que conformamos cada ser, cada alma y cada espíritu.
y así es como cierto día por casualidades se han topado con esta piltrafa humana miles de personas las cuales ya son parte de estas líneas , y que agradezco por ende tales situaciones.
Tal vez y carezcan de redacción y sentido cada palabra que tecleo frente a mi monitor, pero sé a ciencia cierta que no casualidad que TU estés leyendo este post, ya que eres parte de mi historia...Así como las estrellas son parte del cielo.

Mil gracias por seguir con nosotros.
Vamos por las 1500!!!




buena vibra y feliz arado espacial.^^

martes, 21 de septiembre de 2010

miércoles, 15 de septiembre de 2010

mil ratos de ocioo

una vez mas , aqui nos encontramos donando al cerebro imagenes locas, saturadas...
divagaciones de ocio musicalizadas y plastificadas al ciento por ciento.
aqui les dejamos una valiosa aportación, no hay mas que decir...

disfruten

domingo, 5 de septiembre de 2010

invitación

No me interesa saber a que te dedicas. Quiero saber qué es lo que añoras y si te atreves a soñar o alcanzar lo que tu corazón ansía.

No me interesa saber que edad tienes. Quiero saber si te arriesgarás a parecer un loco por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.

No me interesa saber que planetas están cuadrando tu luna. Quiero saber si has tocado el centro de tu propia pena. Si has estado abierto a las traiciones de la vida O te has vuelto marchito y cerrado por miedo a más dolor.

Quiero saber si te puedes sentar con dolor, tuyo o mío, sin moverte para esconderlo, diluirlo o arreglarlo. Quiero saber si puedes estar con alegría, tuya o mía, y si puedes danzar libremente y dejar que el éxtasis te llene hasta las puntas de los dedos de tus manos y de los pies, sin advertirnos de ser cuidadosos, ser realistas o recordar las limitaciones de ser humano.

No me interesa si la historia que me estás contando es verdad, quiero saber si puedes desilusionar a otros por ser sincero contigo mismo, si puedes resistir la acusación de traición y no traicionar a tu propia alma.

Quiero saber si puedes ser fiel y por lo tanto confiable. Quiero saber si puedes ver belleza hasta en los días feos, y si puedes nutrir tu vida desde la presencia de Dios. Quiero saber si puedes vivir con fallas, tuyas y mías, y todavía pararte en la orilla del lago y gritar a la luna llena plateada…¡Si!

No me interesa saber dónde vives, ni cuánto dinero tienes. Quiero saber si te puedes parar después de una noche de pena y desesperación, débil y moreteado hasta los huesos, y hacer lo que necesita estar hecho para los niños.

No me interesa saber quien eres, ni porqué estás aquí. Quiero saber si te puedes parar en el centro del fuego conmigo sin encogerte. No me interesa dónde, qué, o con quién has estudiado, quiero saber si te sostienes desde adentro cuando todo se cae a tu alrededor.

Quiero saber si puedes estar solo contigo misma y si verdaderamente disfrutas la compañía que mantienes en tus momentos de soledad





*fragmento tomado desde tantrasivaita

un minuto




Este día es extraño, en donde después de haber sobre vivido a la maldita gripa decido (después de larga ausencia) escribir un pequeño post, un minuto en el que no se qué escribir, con la cabeza llena de ideas… con el monitor casi en blanco y mi cabeza saturada de unos ojos verdes .
Disculpas a mis seguidorcillos por la ausencia, pero el desgaste laboral mantuvo a este demente alucinógeno alejado del monitor hace mucho tiempo.
Un minuto que transcurre y el tiempo pasa lento mientras edel y órnelas alimentan mi espacio
un minuto que ha pasado y tan efímero se marcha así como el digito en el reloj.

viernes, 30 de julio de 2010

RoleAndoOoo

una vez seguidorcillos mezclamos la música y el arte audiovisual
esos tonos y mundos locos que no llenan de risas y viajes intergalácticos.
esta vez, les compartimos al duo japonés HI FANA
estos vatos crean sonidos mágicos e historias movidas atravez de sus multiples alter egos!!
utilizando sonidos tradicionales japoneses en fusión con una gama de vinyles excelentes y videos con magnifica animación son capaces de crear un ensamble audiovisual de poca madre.

vale la pena en verdad escuchar y ver parte de su producción.
sin mas ni mas les dejamos la recomendación del dia.



feliz arado interhifanesco

°_°

lunes, 12 de julio de 2010

uNA Bella Historia


Y sucede espontáneamente, porque en el momento en el que te sientas en la orilla de tu mente, has dejado de darle energía. Ésa es la auténtica meditación. La meditación es el arte de la trascendencia.

Un día Buda pasaba a través de un bosque. Era un caluroso día de verano y tenía mucha sed. Le dijo a Ananda, su principal discípulo:
-Ananda, regresa. Cuatro o cinco kilómetros más atrás hemos pasado por un pequeño arroyo. Tráeme un poco de agua. Llévate mi cuenco de mendicante. Tengo mucha sed y estoy cansado -había envejecido.
Ananda volvió hacia atrás… pero cuando llegó al arroyo, acababan de cruzarlo unas carretas tiradas por bueyes que habían enturbiado toda el agua. Las hojas muertas, que estaban reposando en el fondo, habían subido a la superficie, esta agua ya no se podía beber; estaba demasiado sucia. Regresó con las manos vacías y dijo:
-Tendrás que esperar un poco. Iré por delante. He oído que a sólo cuatro o cinco kilómetros de aquí hay un gran río. Traeré el agua de allí. Pero Buda insistió:
-Regresa y tráeme el agua de ese arroyo.
Ananda no podía entender la insistencia, pero si el Maestro lo dice, el discípulo tiene que obedecer. A pesar de lo absurdo de la situación -que de nuevo tiene que caminar cuatro o cinco kilómetros, y sabe que no merece la pena beber ese agua-, él va. Cuando está yendo, Buda le dice:
-Y no regreses si el agua sigue estando sucia. Si está sucia, siéntate en la orilla en silencio. No hagas nada, no te metas en el arroyo. Siéntate en la orilla en silencio y observa. Antes o después el agua volverá a aclararse, y entonces llena el cuenco y regresa.
Ananda volvió hasta allí. Buda tenía razón: el agua estaba casi clara, las hojas se habían desplazado, el polvo se había asentado. Pero todavía no estaba totalmente transparente, de modo que se sentó en la orilla y observó cómo fluía el río.
Poco a poco se volvió cristalina. Después regresó bailando. Entonces entendió por qué Buda había insistido tanto. Había un cierto mensaje en todo esto para él, y lo había entendido. Le dio el agua a Buda, le dio las gracias a Buda, se postró a sus pies.
Buda dijo:
-¿Qué estás haciendo? Yo te debería de dar las gracias por haber traído el agua.
Ananda dijo:
-Ahora lo puedo entender. Primero me enfadé; no lo mostré, pero estaba enfadado porque era absurdo regresar. Pero ahora he entendido el mensaje. Esto es lo que en realidad necesito en este momento. Con la mente es el mismo caso. Sentado en la orilla de ese pequeño arroyo me hice consciente de que pasa lo mismo con la mente. Si me meto en el arroyo lo volveré a ensuciar. Si me meto en la mente, provocaré más ruido, empezarán a aparecer más problemas, a emerger. Sentado a un lado he aprendido la técnica.
Ahora me sentaré también al lado de la mente, observándolas con todas sus suciedades, problemas, hojas muertas, dolores y heridas, recuerdos y deseos. Me sentaré indiferente en la orilla y esperaré el momento en que todo esté claro.



cuento tomado desde tantrasivaita